La Granada en el Escudo Real
Desde el 2 de enero de 1492, fecha de la entrega del Reino de Granada por la dinastía nazarita, los Reyes Católicos incorporaron la granada a sus armas. Fue en el Salón de los Reyes Católicos de la Aljafería de Zaragoza donde se grabó por primera vez este emblema en piedra, convirtiéndose en el vestigio más antiguo de la presencia de la granada en el escudo de España.
Los monarcas quisieron que el Reino que tanto sudor y sangre había costado conquistar tuviese una gran presencia en su blasón. La granada se insertó en el pico inferior del escudo, acompañada de ramas con hojas, y a partir de aquel grabado empezaron a aparecer las primeras monedas con este símbolo.
Significado Heráldico
En heráldica, la granada representa la unidad de una multiplicidad: así como el fruto encierra en una única corteza un gran número de semillas, la Corona unía bajo un mismo escudo a pueblos diversos. Este concepto fue desarrollado por los Padres de la Iglesia, que vieron en la granada una imagen de la Iglesia misma.
La granada no solo es símbolo de la ciudad de Granada, sino de todo un Reino que marcó el fin del Al-Ándalus y la consolidación del reino cristiano peninsular. Su presencia en el escudo es un recordatorio perpetuo de la unidad nacional.